miércoles, 19 de marzo de 2014

La gestión del capital humano en la política


Esta semana cuando volvía del trabajo escuchaba en la radio como nuestros representantes políticos estaban celebrando el debate del Estado por la comisión de la paz y la verdad económica, y mi sensación después de oír la crónica del día fue, que una vez más, esta reunión no va a servir para mucho.

Entonces como no podía ser de otra manera intenté entender las causas de la falta de “resultados” y del zigzagueo generalizado de la sociedad con este estamento tan crítico para la evolución y desarrollo de nuestro país.

A estas alturas del escrito, pueden preguntarse ¿Qué hace Raúl Rivas hablando de política? ¿Qué tiene que ver con la gestión de los RRHH? Pues no se preocupen, no pretendo politizar el tema pero sí que creo que algunas de las soluciones podrían pasar precisamente por incluir algunos de los procesos de gestión de personas que utilizamos en las empresas a la hora de tratar de mejorar la gestión de nuestros políticos.

Si eliminamos todo el marketing ideológico, y nos olvidamos de siglas y nos centramos en que cuando hablamos de políticos, estamos hablando de gestores con responsabilidades sobre gestión de presupuestos, capacidad para la toma de decisiones, gestión de equipos y con un gran impacto en la conducción del país, podemos entender que en gran parte este grupo puede ser comparado perfectamente con los directivos de cualquier organización privada.

Pero realmente existe una gran diferencia y una gran brecha entre ambos grupos organizacionales, sobre todo en la gestión y control que se hace de las responsabilidades y resultados obtenidos por ambos.

Y ¿Por qué hay tantas diferencias? Puede ser que los políticos no tienen en mente cuales son las responsabilidades o la misión de su puesto (para qué están ocupando esa posición) o lo mismo es un tema de falta de preparación para el mismo… todo son conjeturas, ya que en ningún caso podemos comprobarlo porque no parece que consigan los objetivos por los cuales los ciudadanos los hicimos nuestros representantes.

En mi opinión la gran diferencia entre ambos gestores viene dada por la falta de criterio de los procesos de selección y gestión de RRHH de los políticos, y que ayudarían en gran parte a mejorar tanto la calidad del capital humano que ocupan estos puestos como los resultados que estos obtienen.

Creo que se podría hacer un análisis detallado de muchos procesos y plantear alternativas a las prácticas actuales, en este papel de trabajo me centro en dos procesos que en las organizaciones vinculamos directamente a lo que llamamos gestión del talento, la selección y la evaluación del desempeño. 

Si para las empresas privadas uno de los grandes objetivos de los empresarios es contar con el mejor capital humano ¿Por qué no tratamos de asegurarnos lo mismo con aquellos que tienen la obligación de representarnos a nivel nacional e internacional siendo Estado o co-gobierno? 

El primer paso para asegurarnos que contamos con los mejores, es el propio proceso de selección, ¿Se imaginan que en nuestras organizaciones se sustituyeran las pruebas de selección (curricular, entrevista por competencias, pruebas de idiomas o psicotécnicos) por una lista abierta de candidatos de los cuales sólo conocemos unas supuestas acciones que van a desarrollar una vez los contrates?

Totalmente inviable, y esto que nos parece totalmente fuera de lugar en el ámbito privado ¿Por qué lo permitimos en el primer nivel público o político?

Digo, no estoy abogando por un cambio en el modelo democrático, pero sí que no sólo sirva con pertenecer a un partido para poder optar a un puesto de gran responsabilidad, ¿Cómo sabemos que los que ocupan estos puestos están preparados para afrontar sus responsabilidades? No sé ustedes, pero yo cada vez tengo más claro que quiero a los mejores, y eso quiere decir que tengan la experiencia, las competencias y capacidades y los conocimientos necesarios.

Igual podrían incluir un curriculum vitae y unos resultados de algún psicotécnico, al lado del nombre en las listas electorales, al menos así podríamos tener algún argumento “de peso” a la hora de seleccionar a nuestros representantes.

Se puede pensar que esa depuración ya la hacen los partidos y sólo presentan “a los mejores”, pero ya habrán oído hablar inglés o de un tema relevante para la nación a más de un político que no ha dado la talla, ¿Y quién nos asegura que no ocurre lo mismo con competencias cruciales en esos puestos como son la negociación o la capacidad para la toma de decisiones? 

Otro aspecto que en mi opinión mejoraría la gestión de este sector tan crítico para la sociedad y por ende para todos nosotros, es la introducción de un sistema de evaluación del desempeño. 

Puede sonar extraño, pero cada vez estamos más descontentos con el trabajo de nuestros políticos, pero no tenemos opción ni a expresar nuestro desagrado ni tampoco a exponer argumentos para estarlo o no estarlo. ¿En qué nos basamos para decir que un político no cumple con su cometido?

Vuelvo al caso de las organizaciones privadas, ¿Cómo gestionamos las diferencias de desempeño entre los trabajadores? ¿Cómo retribuimos, damos formación, gestionamos los planes de carrera, o promocionamos? Y en resumen ¿Cómo premiamos a los que destacan en su desempeño y penalizamos a los que no lo tienen? Pues a través de un sistema de gestión que nos permite tener la información adecuada para poder obrar en consecuencia. 

¿Imaginen que se pudiera implantar un sistema similar para nuestros políticos? Suena muy extraño, pero ¿No creen que resulte algo extraño que tanto el político que lo hace bien como el que lo hace mal sean tratados de la misma forma?

Al no tener ningún sistema que permita conocer realmente el desempeño de los políticos, metemos a todos dentro del mismo saco, y pagan justos por pecadores, pero ¿Qué ocurriría si realmente se pudieran comprobar los diferentes resultados?

¿Y quién evaluaría el desempeño de los políticos? Pues si seguimos el paralelismo con la empresa privada, el desempeño lo puede evaluar el responsable del empleado (en los sistemas más simples) o los responsables, sus pares y sus subordinados o incluso sus clientes (en los sistemas más completos) como un feedback 360º.

¿No creen que cambiarían las cosas sabiendo que tus decisiones van a ser evaluadas por las personas a las que representas? 

Aunque podría dar más ejemplos de buenas prácticas de gestión de la empresa privada que provocarían un cambio en el mundo de nuestros representantes políticos, creo que podríamos comenzar con profesionalizar la selección y la evaluación del desempeño y sus implicaciones.

Dejaré para posteriores escritos, temas como ¿Cómo atraer a las personas con verdadero talento a la política? o ¿Cómo vincular los objetivos del país con los objetivos de cada uno de sus representantes y esto con su retribución? o ¿Cómo poder cesar de su puesto a aquellos que no cumplan con sus responsabilidades?

En muchas ocasiones se ha planteado un cambio en la administración pública, incluyendo dentro de su gestión de los recursos humanos, políticas que se utilizan en la empresa privada, pero ¿Cómo se pretende cambiar la administración pública cuando los que la dirigen no son gestionados de la misma manera?

El cambio siempre tiene que empezar desde arriba, siempre que no sea una mal llamada revolución.

Econ. Raúl Rivas Naar
@RaulRivasNaar

sábado, 8 de marzo de 2014

Ley de Northcote Parkinson

El profesor Northcote Parkinson, ingles, catedrático de Historia  en la Universidad de Malaya y autor de varias obras sobre historia naval y militar, publicó un libro donde hace un análisis irreverente e implacable de la administración burocrática, que le dio fama mundial.

El libro está dividido en las siguientes partes:

1. "La ley del trabajo": El trabajo aumenta con miras a llenar el tiempo disponible para su ejecución. En otros términos, mientras más tiempo se tiene para hacer una cosa, más tiempo se tomará para hacerla. De esta ley se derivan dos principios que forman la llamada "Pirámide en ascensión"

 La ley de la multiplicación de los subordinados: Un jefe de sección desea siempre aumentar el número de subordinados, siempre y cuando éstos no sean sus rivales.

 La ley de la multiplicación del trabajo: Un jefe de sección siempre inventa trabajo para otros funcionarios.

2. "La ley de la banalidad": El tiempo perdido en la discusión de cada tema de una agenda está en razón inversa de la suma discutida. Según Parkinson, la discusión de una directiva sobre asuntos relativos a inversiones y temas de presupuestos; es breve y tajante y, se vuelve larga y tediosa cuando se trata de asuntos de poco valor por su naturaleza o contenido.

3. "La ley de la comisión": Si quiere que algo no funcione entregue su estudio a una comisión. Esta de por sí es orgánica no mecánica. Nacerá, crecerá, echará raíces, florecerá y morirá esparciendo las semillas que harán florecer nuevas comisiones.

4. "La ley del bloqueo de la administración": La perfección de la estructura planeada solo es alcanzada cuando la institución está al borde del colapso. Las organizaciones son imperfectas, sus objetivos solo se alcanzan tardíamente y, cuando son alcanzados ya son obsoletos.

5. "Hipótesis de la parálisis de las organizaciones":  Si el jefe de la organización no es de los mejores, tratará de rodearse de empleados peores que él; ellos, a su vez, buscarán subordinados aún peores. Por lo tanto la competencia tiende a la mediocridad y se produce una verdadera parálisis de las organizaciones.

6. "Hipótesis de la demora-patrón": Es el tiempo normal transcurrido entre la recepción de una correspondencia o documento en una organización burocrática y su posterior distribución y respuesta. También conocida como el "principio del engavetamiento"

7. "Principio de la jubilación": Parkinson resalta que algunas tribus primitivas liquidaban al jefe cuando las fuerzas vitales del mismo se habían consumido. En las organizaciones actuales se busca marginar al jefe programándole viajes y conferencias, informes repletos de formularios, etc., que llegan a ocupar totalmente su tiempo.

Cualquier aplicación de estos principios en semejanza con las organizaciones en las que día a día nos desenvolvemos como entes activos de "productividad", puede causar alteraciones paradigmáticas del comportamiento humano. Será Venezuela un modelo de referencia atípica donde estos postulados encajan sistemáticamente como piezas de rompecabezas.


Econ. Raúl Rivas Naar
rnaar21@gmail.com
@RaulRivasNaar

martes, 4 de marzo de 2014

Errores frecuentes de los líderes en la gerencia actual


El trabajo de los líderes actuales es complicado (así lo certifican los Millennials o Generación Y), las posibilidades de errar están presentes en todo momento, en especial si se trata del respeto del equipo. En ocasiones el liderazgo es natural, en otras se debe construir casi por decreto personal. Si entendemos el ejercicio del liderazgo como la capacidad de tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar a un grupo o equipo veremos que la tarea es titánica. A William Shakespeare, el escritor británico, se le atribuye la frase “Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras”. Pocas frases aplicarían mejor al trabajo cotidiano del líder.

Por la boca muere el pez, dice un refrán popular, aquí la lista de las frases que más desmotivan a un equipo de trabajo.


1. “Mejor no pienses”
La peor respuesta posible a la frase “Es que yo pensé” es “mejor no pienses”. Es despectiva y demuestra al equipo que el líder pone por delante sus ideas a las del equipo de trabajo. Es mucho más útil y constructivo responder con una pregunta tal como ¿por qué piensas que esa es la mejor decisión? La respuesta será en sentido positivo y ayudará a construir un proceso de aprendizaje de las dos partes.
2. “Ya lo hicimos”
El peor enemigo de la innovación es pensar que ya se sabe todo y que todo ya se ha intentado. En las organizaciones actuales no se puede ignorar un idea por la simple razón de haberla intentado antes. Las tabletas son el mejor ejemplo, el iPad no es el primer intento del producto, tuvo un número importante de fracasos previos que permitieron que existiera la versión actual. Tampoco ignore los intentos de Thomas Alva Edison (1847-1931) en búsqueda de la lámpara incandescente.
3. “No lo tomes personal”
Cualquier profesional pasa más tiempo con su equipo de trabajo que con muchos de sus amigos y su familia, el trabajo es un entorno sumamente personal. Pedir a un colega que no tome algo personal es contradictorio a todas luces. Las ideas, trabajo, esfuerzos, salario, futuro y patrimonio son personales, ¿por qué no habríamos de tomar las cosas de manera personal? Si se piensa que decir la frase “no lo tomes personal” exime de la responsabilidad de una decisión empresarial se equivoca y con seguridad habrá consecuencias profesionales en el presente y en el futuro cercano.
4. “No me gustan las sorpresas”
El acto de ejercer la gerencia es de orden creativo. Las sorpresas son inherentes al trabajo de la innovación, si se desea evitar ser sorprendido probablemente es buena idea cambiar de profesión. Un líder debe incentivar la creatividad e ingenio en todas las esferas, no sólo en los aciertos, también en los fracasos. Es fascinante ver a un niño y su capacidad de sorprenderse con experiencias nuevas, armar nuevas figuras con el Lego, la primera vez que logra maniobrar su bicicleta, todas ellas son marco perfecto para aprender. Lo mismo debe hacer un líder, no perder la capacidad de asombro.
5. “No es mi problema” o “no es mi trabajo”
Con estas palabras se demuestra una actitud despreocupada, individualista y egocéntrica que limita la autoridad moral del líder dentro del equipo. Todo lo que sucede dentro de un grupo, empresa o unidad económica es problema del líder, y es precisamente su trabajo arreglar el problema. En ocasiones un individuo del equipo falla, dependiendo del origen del error es posible que sea necesario reemplazar a  áquel; sin embargo, esta decisión aumenta el nivel de responsabilidad del líder, no lo disminuye.
6. “Eso es imposible”
Algo interesante de los límites es que son auto impuestos, en más de una ocasión son irreales y son el resultado de inseguridades. Romper los límites debe ser una prioridad de un líder, la competencia debe ser sólo un parámetro de la posición en una organización orientada al mercado, jamás un límite. Al decir “imposible” se transmite una actitud pesimista y sin esperanzas.
La  tarea de los líderes actuales se basa en la generación de condiciones favorables dentro de la organización con el propósito de hacer  más eficiente el rendimiento de los equipos dirigidos al alto desempeño. Innovar y no restringir apunta a ser la consigna básica de los gerentes  modernos.

Econ. Raúl Rivas Naar
@RaulRivasNaar

sábado, 1 de marzo de 2014

Crisis Venezolana y Comportamiento Humano según Maslow

Para nadie debe ser un secreto que el individuo muestra un comportamiento social atendiendo a su entorno y a las necesidades que debe satisfacer. Abraham Maslow (1908-1970), nunca imaginó que sus estudios psicológicos dan explicación de lo racional o irracional que puede ser el individuo en la búsqueda por satisfacer sus necesidades, e iba a contextualizar de manera fehaciente la presente realidad venezolana y el patético modelo socialista que ahora lidera Nicolás Maduro.

La tesis central de la pirámide de las necesidades, que ha tenido aplicación en diversos campos incluso más allá de la psicología, expresa que los seres humanos tienen necesidades estructuradas en diferentes estratos, de tal modo que las necesidades secundarias o superiores van surgiendo a medida que se van satisfaciendo las más básicas.

Podemos graficar la Teoría de las Necesidades de Maslow para introducir el tema de la crisis venezolana de la siguiente manera:



Pues ahora bien, ¿cómo entra el tema central de la crisis que vive nuestro país a ser explicado por este modelo contrastado con el modelo sociocapitalista de Estado? En mi humilde reflexión, diría que se rompieron las bases que soportan cada peldaño de la pirámide por falta de un conjunto de estrategias sociales, económicas, políticas que lleven a cada venezolano a obtener los recursos básicos y fundamentales para su bienestar social. En pocas palabras, no se le ha dotado a los ciudadanos de la mayor felicidad posible y de sus beneficios correspondientes.

En primer lugar, las necesidades fisiológicas se fracturan cuando el actual modelo económico del Presidente Maduro no logra capitalizar las reglas fundamentales y, la sociedad empieza a padecer escasez de los principales productos de la dieta básica y de la canasta alimentaria.

El tema de la seguridad personal, del empleo, de la dotación de recursos y divisas para el proceso productivo sin menoscabar la alta preocupación por el riesgo sobre la propiedad privada son fisuras que han socabado las bases de la segunda estructura de la pirámide.

La sociedad y su célula fundamental -la familia- han sufrido los embates de una alta polarización de las clases sociales en Venezuela. Grupos de trabajo han perdido la coherencia y ahora su norte principal es el político en lugar del productivo, numerosas familias y hasta grupos religiosos se han enemistado y divididos porque los valores guías y morales se han deteriorados. Elementos como estos rompen día a día los sólidos cimientos de la tercera estructura jerárquica en orden ascendente de la teoría Maslowiana.

No puede haber respeto, reconocimiento por el otro ni el éxito común, si no se tienden lazos afectivos ni puentes de entendimiento cuando los individuos se aferran al poder luego de logrado éste a base de falsas e ilusas promesas. Las manos de los seres humanos en la búsqueda del Reconocimiento jamás se podrán estrechar con los puños cerrados, el sincero diálogo debe impone en la consecución del intercambio de ideas propositivas. Al existir esta pugna interna, los vientos y tempestades cercanos a la cima de la realización también sufren con el paso del tiempo.

Finalmente en la satisfacción de necesidades ulteriores y de autorrealización donde se ven mezclados los más desafiantes niveles de creatividad, trabajo desafiante, resolución de problemas de gran magnitud y hasta sentimientos nobles y de alta moralidad; se requiere que la edificación de la pirámide haya sido sólida y sin fisuras para que pueda sostenerse en tiempo y espacio hasta que haya que migrar a una nueva y próspera sociedad.

Como hemos visto cada peldaño de la pirámide social venezolana ha sido impactada por problemas de orden político, económico, social en un modelo de desarrollo quizás no adecuado para un país como Venezuela, donde por sus características vivenciales, de producción y de conducción humana resulta totalmente inaplicable e inaceptable.

Quince largos años se ha ensañado lo que sus teóricos denominan el modelo socialista del siglo XXI, de inclusión de la clase social baja al esquema productivo a costa de la exclusión de la clase media de este modelo. Donde se ha nivelado a los grupos sociales hacia la escala más baja de las estructuras sociales, en las que es más adecuado diferir e ignorar las principales necesidades de los seres humanos (alimentación, seguridad, educación, salud entre otros), bajo su control con el propósito de hacerlos más dependientes del gobierno y de mayor control electoral y de respaldo a un modelo insostenible en el tiempo.

La prosecución del gobierno de Maduro y su decadente modelo, no logrará satisfacer las necesidades más elevadas porque es carente de óptimos niveles de educación y cultura, amalgamas indispensables en la solidificación de la estructura piramidal venezolana.

Ineludiblemente de continuar este camino, donde solo se enriquece una nueva clase opresora, la necesidad de autorrealización que es la síntesis de las demás necesidades, no se logrará, dejando un vacío en los venezolanos al no poder realizar su propio potencial para estar en contínuo autodesarrollo y brindar al país lo mejor de su productividad.

Cuán lejos estaba Maslow de pensar que su modelo psicológico podía aplicarse a Venezuela y tan ciego el Señor Maduro para ver excelente oportunidades en dicho modelo piramidal y de un vez por todas con el concurso de todos, salir de la actual crisis que hunde cada día a un hermoso país.

Econ. Raúl Rivas Naar
rnaar21@gmail.com
@RaulRivasNaar